Alba Serrano Parra
Blog

24 de junio de 2025

Tradición · 108 Saludos al Sol

Probablemente hayas oído hablar de 108 saludos al sol cada vez que hay un cambio de estación, pero... ¿en qué consiste exactamente esta tradición? ¿por qué se hacen 108? ¿qué simboliza?

En la cultura yóguica, el 108 es un número cargado de simbolismo. Lo encontramos en los malas, tradicionalmente formados por 108 cuentas, y en diferentes textos y tradiciones de la India. No existe una única explicación para su significado, sino diferentes interpretaciones que han ido atravesando la práctica a lo largo del tiempo.

Surya Namaskar, o Saludo al Sol, es una secuencia de movimiento y respiración que tradicionalmente se utiliza como una forma de honrar al sol, fuente de vida y símbolo de luz y conciencia.

Realizar 108 saludos al sol es, por tanto, mucho más que repetir una secuencia 108 veces. Es una práctica de repetición, presencia y resistencia, una forma de observar qué sucede cuando el cuerpo sigue moviéndose y la mente aprende a permanecer.

Por eso los 108 saludos al sol se practican a menudo coincidiendo con los equinoccios y solsticios, momentos que marcan un cambio en el ciclo de la luz y de las estaciones. La práctica se convierte así en una manera sencilla de parar, reconocer el cambio y entrar en una nueva etapa con atención.

108 veces volver al cuerpo.
108 veces volver a la respiración.
108 veces volver a estar aquí.

Principalmente, se realiza como una práctica de transición: para marcar un cambio de ciclo y entrar en la nueva estación con presencia e intención. Aunque también se hace para marcar cualquier hito importante (boda, cumpleaños... etc). Según tradiciones espirituales procedentes de la India, es una manera de marcar un antes y un después ante cualquier situación que lo merezca.

Los 108 Saludos al Sol ponen a prueba algo muy interesante dentro de la práctica: la capacidad de permanecer. Al repetir una misma secuencia una y otra vez, llega un momento en que deja de importar tanto la postura y empieza a aparecer la observación: cómo respiras, dónde aparece el cansancio, qué hace la mente, cuándo quieres parar y cómo eliges continuar.

Por eso, más que buscar completar 108 como una meta, puede entenderse como un ritual de presencia, disciplina y renovación. Una manera de cerrar un ciclo, agradecer lo vivido y abrir espacio para lo que viene.

El pasado 24 de junio de 2025 nos reunimos en la sala para experimentar este ritual en compañía y darle así la bienvenida al nuevo ciclo estacional de verano. Nos llevó entre 1h y media / 2h en completar los 108 saludos al sol—cada uno a su propio ritmo, pero compartiendo el esfuerzo, la presencia y la energía de la práctica.

Estas imágenes son un bonito recuerdo de aquel día, que tenemos gracias a Fernando Zapata, artista y fotógrafo, que supo capturar con tanta sensibilidad la esencia de aquella mañana: el movimiento, la concentración, los pequeños gestos y, sobre todo, lo poderosa que es esta experiencia— y más aún cuando se comparte.

Si no conocías ya esta tradición, espero que te haya gustado y que en el siguiente cambio de estación te sumes a participar en la experiencia :)

Namasté
Alba